domingo, 11 de octubre de 2026

ARMIES MESBG: SOMBRAS DE ANGMAR

El reino de Angmar ha sido durante mucho tiempo un lugar de maldad; cosas siniestras se agitan cerca de los senderos sombríos y terrores indescriptibles acechan entre las ruinas desmoronadas de ciudades que alguna vez fueron grandiosas. Los espíritus de aquellos que murieron hace mucho tiempo vagan por las mismas calles y salones que recorrieron en vida, aunque hace mucho que el lento paso del tiempo los ha vuelto desolados. La maldad de Angmar está bien contada en historias, y la mayoría de la gente buena teme pisar sus senderos ahora cubiertos de maleza.
Ejército de Sombras de Angmar
Incluso después de la derrota del Rey Brujo en la Batalla de Fornost, el poder del Señor de los Nazgûl aún se mantiene, envenenando las tierras del norte con su malicia. Bandas de orcos vagan por los bosques de Angmar, buscando sembrar el terror y la ruina en nombre del Rey Brujo. Mientras cazan, manadas de feroces huargos salvajes a menudo los acompañan desde lejos, devorando los cadáveres que dejan atrás, o se unen al salvaje ataque de los orcos en busca de presas fáciles de las que darse un festín. Sin embargo, la maldad de Angmar es mucho mayor que las manadas de orcos, y la influencia del Rey Brujo aún perdura

Seres espectrales manifestados por el Rey Brujo y ligados a su voluntad indomable persisten, perdurando mientras su amo sobreviva. Transformados mucho más allá de su vida mortal, han perdido todo recuerdo de quienes fueron alguna vez y ahora solo se les impulsa a servir a su oscuro amo. Envueltos en una niebla arremolinada, los espíritus de Angmar reclaman las vidas de aquellos lo suficientemente insensatos como para acercarse demasiado a las ruinas de Amor

ROSTER 
La horda en todo su esplendor
Primera compañía de orcos de Angmar
con estandarte, lanzas y escudo
Segunda compañía de orcos de Angmar
con lanzas y escudos 
Espectros
Orcos de Angmar con arco
Orcos de Angmar con armas a dos manos
Compañía de jinetes de huargos
Manada de huargos salvajes
Jefe huargo salvaje
Capitán orco de Angmar 
Capitán orco de Angmar
VALORACIÓN 
Es un lista muy numerosa y muy móvil que puede dar mucha guerra en muchas misiones. 
Me gusta mucho porque es un ejercito de malos de verdad con reglas que se basan en eso. 
La compañía de jinetes de huargo
En nuestra campaña de Verano en Anfalas 2 la compañía de jinetes de huargos ha dado muchos disgustos en varias misiones en las que los huargos han corrido muchísimas millas.
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sábado, 10 de octubre de 2026

ToW: BÁRBAROS DEL CAOS (Gabi)

La horda de guerreros del caos de Gabi no para de crecer. Ya podemos disfrutar de esta magnífica unidad de bárbaros.

Bárbaros del Caos
Vista posterior
Es una unidad muy muy vistosa. Y ha aprovechado tremendamente bien que sea multicomponente.
Diferentes cabezas y piezas multicomponente
Jefe bárbaro
VALORACIÓN
Una maravilla de unidad. Hay que reconocer que es muy difícil que no te guste el bárbaro como arquetipo y en esta unidad hay mucho material. 
Es una gran adición al ejército a efectos de juego (más secuaces para el hechicero) y a efectos de coleccionismo. Solo me queda felicitar a Gabi. 
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miércoles, 7 de octubre de 2026

VERANO EN ANFALAS 2: RELATO FINAL

En los años postreros de la Tercera Edad, cuando la paz de los Pueblos Libres era ya semejante a una copa llena hasta el borde, hubo muchos que no advirtieron la mano que la inclinaba.

En aquellos días todavía no se había alzado abiertamente el poder de Mordor. Los heraldos de Sauron no habían cruzado aún las fronteras con grandes ejércitos ni los cuernos de guerra habían resonado en Minas Tirith. En Rohan se celebraban todavía consejos en las salas del Meduseld y en los bosques de Lórien las hojas doradas caían sobre senderos donde rara vez pisaba el enemigo. Pero la paz se había vuelto frágil.

En el norte, los caminos eran menos seguros y en las montañas los montaraces comenzaban a descubrir huellas que no podían atribuirse a simples partidas de bandidos. Incluso desde Mordor llegaban rumores de movimientos nocturnos.

Los sabios comprendían que algo estaba cambiando aunque ninguno conocía todavía su forma. Fue entonces cuando las primeras compañías de orcos salieron de las tierras oscuras.

Surgieron de las tierras sombrías y descendieron hacia los pasos de Hithaeglir. No eran muchos, pero tenían huargos y llevaban consigo una plan que no era habitual entre aquellas criaturas. Saquearon aldeas, atacaron caravanas y desaparecieron antes de que pudiera alcanzarlos ningún ejército.

Los elfos de los bosques septentrionales fueron los primeros en comprender que aquello no era mero bandolerismo. Desde las fortalezas de los enanos llegaron también mensajeros, pues las rutas de las montañas comenzaban a quedar cerradas. Elfos y enanos, enemigos en antiguas disputas pero aliados ante un peligro común, enviaron guerreros a los pasos de Hithaeglir.

Durante tres días siguieron huellas falsas. Al cuarto, los orcos atacaron.

Habían elegido un desfiladero estrecho, donde las paredes de roca se elevaban a ambos lados como murallas. Primero arrojaron piedras desde las alturas. Después llegaron las flechas. Finalmente, de las grietas ocultas en la montaña surgieron cientos de figuras. Los elfos intentaron formar una línea, pero el terreno los traicionó. Los enanos, encerrados entre sus propios camaradas y la pared de piedra, apenas pudieron levantar sus escudos.

La batalla terminó antes del anochecer y los supervivientes huyeron hacia el oeste.

Aquella noche ardieron hogueras orcas sobre la montaña y en torno a ellas se escucharon cantos brutales pero nadie comprendió todavía el propósito de aquella victoria. No era la conquista lo que buscaban los orcos sino provocar una respuesta.


Cuando llegaron las primeras noticias de la derrota, los orcos ya habían cruzado hacia las tierras próximas a las Montañas de Hierro.

Allí quemaron granjas y almacenes. No tomaron las riquezas que podían haber tomado, ni hicieron prisioneros más de lo necesario. Quemaban para ser vistos. Los enanos contemplaron desde sus puertas las columnas de humo que se elevaban sobre los campos.

El orgullo de los hijos de Durin es una piedra difícil de mover y no quisieron escuchar a quienes aconsejaron esperar. Los capitanes enanos abrieron las puertas y salieron con hachas, lanzas y escudos, descendiendo desde sus fortalezas para presentar batalla en campo abierto.

Entonces sonaron unos aullidos y de las colinas surgieron los jinetes de huargo con un enorme troll. Allí donde los guerreros enanos formaban una muralla para detener al enorme monstruo, los huargos atacaban por los flancos. Allí donde los enanos perseguían a los orcos, los jinetes volvían sobre ellos.

Al caer la tarde, el ejército enano se había retirado. Las granjas seguían ardiendo. Y en las fortalezas, los ancianos comenzaron a hablar de una guerra que quizá estuviese llegando antes de tiempo.


Más al oeste, en Isengard, otro hombre había observado señales que no podían ser confundidas con simples incursiones. Era Saruman el Blanco. Llevaba largo tiempo estudiando antiguos mapas y manuscritos. Había descubierto referencias a una caverna escondida en las montañas, un lugar olvidado desde los días de la Segunda Edad. En ella, según decían los textos, habían sido guardados objetos cuyo origen se remontaba a aquellos tiempos.

Que nadie supiera con certeza qué eran alimentaba la obsesión de Saruman. Entonces ocurrió el eclipse y el sol desapareció en pleno día.

Durante unos instantes, la tierra quedó cubierta por una oscuridad extraña. Los pájaros callaron. Los animales huyeron. Y sobre la torre de Orthanc, Saruman contempló el cielo con una expresión que nadie de los que estaban junto a él olvidaría.

Interpretó aquel signo como una llamada. Aquella misma noche, las huestes de Isengard abandonaron isla ciudad.

El movimiento de Saruman no pasó inadvertido. Desde Rohan llegaron jinetes enviados por Théoden, Rey de la Marca. Y desde los bosques dorados acudieron guerreros Galadhrim, pues también Galadriel había percibido que algo se agitaba bajo la superficie de aquellos acontecimientos.

Ambos ejércitos chocaron ante las montañas y allí tuvo lugar una batalla terrible.

Los uruk-hai combatieron con una disciplina que incluso desconcertó a los elfos. Muchos cayeron bajo los arcos de los Galadhrim y las espadas de los Rohirrim. Théoden condujo a sus hombres una y otra vez contra las filas enemigas, mientras los guerreros élficos cubrían los flancos.

Parecía que Saruman sería obligado a retroceder pero el mago blanco había venido para cumplir sus objetivos. Derrotó a sus enemigos a costa de sacrificar a sus soldados. Alcanzó los objetos que habían permanecido ocultos durante siglos y volvió a Isengard con ellos sin que nadie supiera qué había encontrado.


Mientras tanto, desde las alturas de Mordor descendió otra partida. Shagrat y Gorbag, capitanes de Cirith Ungol, habían recibido noticias de los movimientos de los orcos del norte. No confiaban en Saruman, ni Saruman confiaba en ellos pero la codicia podía unir durante un tiempo a enemigos que de otro modo se habrían matado.

Los orcos de Cirith Ungol atacaron depósitos enanos abandonados y robaron tesoros que habían sido ocultados durante la retirada: Oro, piedras preciosas, antiguas armas e incluso objetos cuyo valor (y función) desconocían. 

Después emprendieron el camino hacia las montañas, donde esperaban reunirse con los jinetes de huargo.

Llegaron al caer la noche. Las dos fuerzas se contemplaron desde lados opuestos de un valle. Nadie confió en nadie ante un botín demasiado abundante. Así comenzó la perdición de ambos.


Al principio fingieron amistad. Los uruks de Cirith Ungol hablaban de reunir juntos el tesoro y los jinetes de huargo respondían con gruñidos mientras cada grupo guardaba para sí una parte del botín.

Pero pronto desapareció una joya. Luego un cofre. Después una espada. Cada bando acusó al otro. Los insultos se convirtieron en amenazas y las amenazas, finalmente, en sangre.

Los huargos atacaron primero y su velocidad decidió la batalla cuando escaparon con el premio. 


Shagrat consiguió formar con los supervivientes y retirarse. En sus planes nunca renunció al tesoro por eso al día siguiente regresó y volvieron a combatir.

Esta vez los de Cirith Ungol estaban preparados. Formaron hombro con hombro y cargaron. Los jinetes de huargos, sabedores de su inferioridad, se dispersaron perdiendo a algunos guerreros. Se reorganizaron y acosaron a los uruk hai mientras ponían a salvo el botín. 

Shagrat, herido y furioso, reunió a los supervivientes.

—A Mordor —ordenó.

Nadie discutió. Regresaron hacia Cirith Ungol amparados por la oscuridad, llevando consigo unas exiguas ganancias.

Los huargos, quienes ya tenían suficiente, no los persiguieron. En su codicia no comprendieron que la victoria había sido también una derrota porque mientras ellos luchaban entre sí, los Pueblos Libres habían tenido tiempo para reunirse.


Ni Théoden ni Galadriel habían olvidado. Cuando llegaron noticias de la lucha entre los orcos, el rey comprendió que aquella podía ser la única ocasión de recuperar lo robado y quebrar las fuerzas que habían sembrado el terror desde Hithaeglir hasta las Montañas de Hierro.

Los Rohirrim marcharon y elfos marcharon con ellos. Dos días siguieron las huellas de los huargos hasta que en el amanecer del tercer día los encontraron.

Los Galadhrim cerraron el paso entre los árboles coordinados con los Rohirrim que marcharon junto a la ladera con los venablos en alto.

Los orcos quedaron atrapados y durante un momento, todo parecía perdido para ellos. Orcos y huargos eran criaturas malvadas que no necesitaban vencer. Solo necesitaban escapar.

Los jinetes de huargo y los orcos que los seguían a pie cargaron sobre las posiciones del Rey Théoden hasta abrumarlo y abrir una brecha. Antes que los elfos pudieran cerrarla los grupos de enemigos fueron atravesando el cerco.

Y cuando cayó la tarde, los últimos jinetes de huargo dejaron atrás a sus caídos y huyeron llevando consigo el tesoro.


Théoden contempló el paso plagado de cadáveres por donde habían huido los orcos mientras a su lado Gamelin se lamentaba:

—Hemos vencido en el campo de batalla, mi señor, pero no en la guerra.

El rey no respondió. Observaba como sobre las montañas comenzaba a levantarse una oscuridad que no procedía de la noche. Más allá de ellas estaba Mordor y más al oeste se encontraba Isengard donde Saruman estudiaba los objetos que había robado.

En los bosques de Lothlórien, los más antiguos entre los elfos hablaron de un presagio. Decían que las sombras que habían aparecido primero como pequeñas manchas sobre la tierra acabarían cubriendo grandes reinos. Decían que los tesoros robados traerían muerte a quienes los poseyeran. Y decían también que el eclipse no había sido una señal del triunfo de la oscuridad, sino el anuncio de un tiempo en que la luz sería puesta a prueba.

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domingo, 4 de octubre de 2026

ESPECTROS (ESDLA)

Para completar las huestes del Rey Brujo he pintado los espectros que comercializó GW para Mordor: los espíritus atrapados de un orco, un hombre y un elfo que cayeron en la Batalla de Dagorlad.

Espectros del Señor de los Anillos
Detalles posteriores
VALORACIÓN
Me encanta jugar espectros porque tienen muchas reglas disruptivas para el rival (terror, mover a través de cobertura, las hojas de los muertos o hay en ellos una luz funesta) y porque el blanco fantasmal resalta mucho entre los oscuros orcos.  

He pasado del esquema oficial y me he decantado por marrones, sepia y blanco marfil (que no hueso) para conseguir un aspecto pantanoso y fantasmal para estos fuegos fatuos.
La Ciénaga de los Muertos
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martes, 29 de septiembre de 2026

VERANO EN ANFALAS 2 (3ª, 4ª, 5ª, 6ª y 7ª PARTIDA): VALORACIÓN FINAL

Con el fin del verano también nuestra campaña ha terminado. Por economía de tiempo y espacio, voy a resumir el resto de partidas disputadas (ver 1ª partida y 2ª partida).

Verano en Anfalas 2
PARTIDA 3: OSCUROS PRESAGIOS
ESCENARIO: DOMINACIÓN
CONTENDIENTES: Defensores del Abismo de Helm vs Reunion de Isengard
Se produjo un eclipse completo de sol* 
Saruman abandonó Orthanc con una hueste
de uruk-hai al amparo de la oscuridad
Los Defensores del Abismo de Helm lucharon
duramente contra los Isengardos
Mataron a muchos uruks e incluso acabaron
con sus capitanes
Saruman es un enemigo truculento y poderoso 
Los uruk hai controlan más objetivos
al final de la partida
PARTIDA 4: LAS RUINAS DE ZIGILGATH
ESCENARIO: CAPTURA Y CONTROL
CONTENDIENTES: Enanos de las Montañas de Hierro vs Cirith Ungol
Pese a que los enanos golpearon durísimo
a los Uruk-Hai
La guarnición de Cirith Ungol mantuvo las
posiciones y se llevaron la victoria
PARTIDA 5: TRAICIÓN
ESCENARIO: SEIZE THE PRIZE
CONTENDIENTES: Sombras de Angmar vs Cirith Ungol
Una marea de huargos y orcos venidos de
 Angmar chocan contra las tropas
de Cirith Ungol
Los cazadores a lomos de huargo
huyen con el tesoro
PARTIDA 6: VENGANZA
ESCENARIO: CAPTURA Y CONTROL
CONTENDIENTES: Sombras de Angmar vs Cirith Ungol
Las tropas de Cirith Ungol sorprenden
 a los huargos cuando cruzan el
 vado del Río Entaguas 
Shagrat se escabulle de la 
batalla para luchar otro dia
PARTIDA 7: NO PASARÁN
ESCENARIO: RECONOCIMIENTO
CONTENDIENTES: Sombras de Angmar vs Defensores del Abismo de Helm.
Los Rohirrim y los elfos tratan
de detener a los invasores lo ok
Los caballería amenaza con arrollar
 al mismísimo Rey Theoden 
Los huargos abandonan
 el campo de batalla
VALORACIÓN DE LAS PARTIDAS
Vuelvo a decir lo mismo: es un juegazo. Nos hemos divertido muchísimo batiéndonos el cobre entre la Luz y la Oscuridad. Tanto es así, que a media campaña decidimos que los orcos se traicionarían unos a otros y jugamos oscuridad vs oscuridad con el mismo entusiasmo. 
Queda pendiente un relato sobre todas ellas.

DUELOS PROGRAMADOS
Puede ser de los más importante que hayamos hecho en año porque no en un final, es un principio. Me atrevería a decir que muchas de los futuros buenos ratos de MESBG se los debemos a este Verano en Anfalas 2. 

DUELO DE ESPADAS NBA (ES UNA FARSA)
Sin contar las partidas de la precampaña o la traición entre los orcos, la Oscuridad se ha impuesto con un abultado 5-0 en el marcador. El marcador no hace ni por asomo honor a unas partidas donde los malos hemos recibido auténticas palizas para llevarnos la victoria por la mínima. Me imagino cualquier otro marcador posible con mucha facilidad. Solo nos queda recordar esto para cuando cambien las tornas. 
Felicito a todos los generales porque son unos grandes jugadores y aún mejores compañeros de juego.

DUELO DE PINCELES
Aquí adelantamos que no tenía sentido poner normas porque los pinceles ya estaban echando humo. Podéis ver en el blog un memorándum de las tropas o la escenografía y próximamente en la entrada principal iremos poniendo los ejércitos Rohan, Lothlorien, Isengard, Helm, las Colinas de Hierro, Cirith Ungol y Angmar que participaron en la campaña.
Teniendo en cuenta que hemos pintado un montonazo, no podemos estar más satisfechos con la escalada de pintura.

RETO RELIVE
Aquí nos pasó como a Thorin y Compañía: Nos hemos quedado presos en las Mazmorras de Thranduil y no alcanzamos la Montaña Solitaria. Quizá fui demasiado optimista con los kilómetros programados porque sí que nos hemos movido bastante e incluso hemos hecho grupeta.
No es para nada un fracaso porque a ese reto lo ha seguido otro y podemos asegurar que estamos a punto de cruzar El Muro. 
Nuevo reto
VALORACIÓN DE LA CAMPAÑA
Un éxito total. Hemos jugado un montón, hemos pintado más todavía y nos hemos animado a hacer ejercicio físico. Hay cosas que podrían haber salido de otro modo pero ojalá todo lo que planeamos en este blog (y fuera de él) alcanzara este nivel de satisfacción personal. Todo esto se lo debo a mi grupo de juego que es capaz de afrontar cualquier reto/escalada con éxito y además sacarse un rato para jugar a otras cosas. Gracias chicos.
Pero algo ocurrió al margen de la voluntad del anillo
* En Cantabria el eclipse de sol de ese día fue alucinante